The Objective publicó un artículo con muchas afirmaciones alarmistas sobre la ley trans que está en proceso de ser aprobada, pero algunas eran demasiado sorprendentes como para aceptarlas sin plantear algunas preguntas.
Todos lo hemos escuchado alguna vez. Puede que algunos incluso hayamos usado ese argumento: «pues a mí me funciona». Parece que sirve para defender la eficacia de todo. Desde la homeopatía hasta la ouija pasando por la PNL o el MMS. Si tú lo has probado y has visto que funciona y a lo mejor hasta conoces a más gente que le funciona, eso serán ejemplos de que funciona y por lo tanto su eficacia quedaría probada, ¿no? Veamos por qué puede no ser así.
«La ciencia es solo una opinión, igual de válida que cualquier otra» dijo el posmoderno en un tuit escrito desde su smartphone con conexión 4G mientras se decodificaba el flujo MEPG recibido a través de un cable de fibra óptica que permitiría estimular los electrodos que polarizan el cristal que dará forma a la imagen de Eduard Punset en su televisor. El mismo flujo MPEG era decodificado también en una serie de impulsos electricos que provocaban perturbaciones en el aire que llegaba a sus oídos para convertirse en el sonido de las palabras del exministro liberal repitiendo que la intuición proporciona un conocimiento más válido que la razón.
Podía no haber pasado de otro artículo de blog más entre tantos que intenta avisar de que unos aprovechados están intentando sacarle unos cuartos al personal con un producto que afirma propiedades que no puede demostrar (mi favorito hasta ahora es la Vitaljoya). Y si de paso infundimos algo de miedo para que el producto se venda más, pues mejor. Pero algunos no han querido dejarlo ahí.
Reticare es un filtro para pantallas LED que, según los fabricantes, nos protege de los picos de emisión de luz azul en diodos LED que producen daños en la retina. Este producto cuenta con el aval científico de la Universidad Complutense de Madrid que se está cubriendo de gloria ya que todavía no me consta que se hayan desmarcado del producto, algo que resulta menos sorprendente después de echarle un vistazo al panorama.
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Thursday, December 26, 2013
Last Modified on viernes, febrero 21, 2014
Quiero aprovechar mi humilde rincón para mostrar mi apoyo y adhesión y colaborar con la poca difusión de la que sea capaz al manifiesto publicado por los médicos Javier Sorribes Monfort (@javiersorribes),
Vicente Baos Vicente (@vbaosv) y
Rafael Bravo Toledo (@rafabravo) contra la regulación de la venta de productos homeopáticos en farmacias sin exigirles que prueben su eficiacia.
La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
El desarrollo tecnológico y la automatización siguen su imparable avance en la búsqueda de nuevas formas de facilitarnos la vida e incrementar la productividad y la eficiencia. Con el imparable progreso tecnológico suelen venir también de la mano inevitables oleadas luditas.
Existe la creencia ampliamente aceptada de que el agua al caer por el desagüe gira siempre en el mismo sentido en un hemisferio de la Tierra y en el sentido opuesto en el otro hemisferio.
Recuerdo, por ejemplo, un capítulo de Expediente X (lo que implica que de esto puede hacer ya unos 15 años) en donde Mulder veía que el agua giraba alrededor del desagüe en sentido horario y eso, Scully, no puede ser porque estamos en el hemisferio norte y aquí gira siempre en sentido antihorario.
Es muy celebre también el capítulo de Los Simpson en el que Bart monta un follón con Australia a cuenta del tema de que el agua gira en sentidos distintos por estar en hemisferios distintos. Es una premisa que se repite varias veces dándola por cierta a lo largo de todo el capítulo, muy a pesar de los que somos admiradores incondicionales de esta serie y lamentamos sus continuos bandazos entre los capítulos que hacen defensa del pensamiento crítico, el positivismo y el racionalismo en contraste con otros capítulos en los que hace todo lo contrario defendiendo la pseudociencia, el posmodernismo y el pensamiento mágico. Afortunadamente, parece que los tiempos de la magia en Los Simpson van quedando en el pasado (salvo la grata excepción de los especiales de Halloween) y últimamente la opción racionalista va ganando terreno. O a lo mejor es solo lo que quiero pensar.
En realidad, la actitud de Bart durante el capítulo es bastante rigurosa desde el punto de vista científico, el problema está en los hechos que observa Bart durante su experimentación: Lisa le transmite la creencia sobre los desagües y él, en vez de aceptarla sin más, adopta una actitud escéptica y se dispone a ponerla a prueba e intenta falsarla. Como en el primer ensayo no encuentra un contraejemplo, acepta provisionalmente la teoría pero sigue realizando ensayos en busca de un contraejemplo. Y así es como acaba provocando el conflicto con Australia.
Durante todo el capítulo, en cada ensayo Bart comprueba una y otra vez que el agua gira siempre en el sentido predicho por la hipótesis pero, ¿pasaría lo mismo en el Mundo Real™ en vez de uno de dibujos animados? ¿Cuántos de los que hemos oído esta creencia hemos actuado del mismo modo? ¿Cuántos hemos puesto a prueba la hipótesis que nos transmitieron? El caso es que hace poco, el mismo día, dos personas distintas y por separado me afirmaron con bastante convencimiento la verosimilitud de esta hipótesis, pero yo no podía aceptarla sin más. Tampoco podía negar que la hipótesis fuera cierta sin un contraejemplo. Tenía que poner a prueba la hipótesis, hacer el experimento y poder decir ya con fundamento lo que tenía que decir al respecto. Y este ha sido el resultado:
Este sábado 1 de diciembre se ha celebrado un evento TEDx en Valencia: TEDxValenciaWomen. Otros dos eventos TEDx se han celebrado este fin de semana en España: TEDxGalicia y TEDxPonferrada el viernes, pero a estos dos no pude prestarles atención por ser un día laborable, esperaré a que se publiquen los vídeos.
Los eventos TED son unas jornadas en las que los ponentes dan charlas sobre diversos temas. Originalmente esos temas eran principalmente tecnológicos, como el propio nombre indica. Después se fueron abriendo a otros temas teniendo siempre como objetivo la divulgación y la ciencia. Cada vez se fue dando cabida a más temas y los que se tratan actualmente son muy variados y el eslogan actual de la organización es algo así como «ideas que merece la pena difundir» (traducción propia). Aunque últimamente ya han surgido opiniones que dicen que los principios de TED se han ido corrompiendo progresivamente para dar cabida a otras ideas que no merece tanto la pena difundir.
La historia es la de siempre: alguien escribe una opinión no muy favorable sobre otro alguien más o menos conocido. El opinado se entera y envía una carta/e-mail/burofax/lo-que-sea al opinador amenazándole para que retire su artículo. Y entonces, gracias a la acción del amenazador, lo que no hubiese pasado de un texto que habría pasado desapercibido, se extiende como la pólvora por blogs y redes sociales consiguiendo justo el efecto contrario del perseguido.
Tras tres años y medio sin tele viene Fonso y nos provee de una (gracias, McGyver). En ciertos momentos proporciona contenidos interesantes. Pero en un momento concreto estaban emitiendo anuncios con interrupciones para poner una revenida apuesta fracasada de Hollywood, así que desconecté para ocuparme de mis cosas mientras la mantenía de fondo.
Oh, no, llega la teletienda. Y algunas frases consiguen llegar hasta mi oido por insólitas: "babas de caracol", "dos veces al día"..., "babas de caracol"... No, no lo pueden decir en serio, ya se acabó la teletienda, no puede haber degenerado tanto. Desvío mi mirada y, efectivamente, sigue siendo la teletienda y me están intentando vender babas de caracol, pero en serio. Y es que resulta que como al parecer el caracol puede regenerar su caparazón, si nos untamos sus babas también nos servirá para rejuvenecer la piel, borrar cicatrices y quemaduras o curar el acne y la celulitis. No sabía que se seguían anunciando productos milagro en la teletienda, pensé que ahora la ley actuaba.