Probablemente hayas oído algunas creencias populares con una supuesta base científica del tipo de que los humanos sólo empleamos el 10% del cerebro, que se puede matar a alguien lanzando una moneda desde un rascacielos, que el pelo y las uñas siguen creciendo después de muerto o que el agua gira en sentido contrario en los desagües del otro hemisferio.
Seguro que has oído más de veinte de estas afirmaciones, pero únicamente veinte son las que intenta resolver un artículo algo escueto y falto de referencias recientemente publicado.